Instalaciones aisladas de la red

Son muchos los usos que se le puede dar a las instalaciones aisladas de energía solar fotovoltaica: viviendas aisladas, granjas agrícolas y ganaderas, refugios de montaña, bombeo de agua, depuradoras, repetidores de TV, radio, telefonía fija y móvil, señalización marítima y terrestre, iluminación en carreteras, máquinas expendedoras, barcos, etc.

El sistema, tal como podemos observar en la imagen, consta de:

  • un campo de paneles fotovoltaicos, que va a ser el encargado de captar y convertir la radiación solar en corriente eléctrica;
  • un regulador de carga, que protege y garantiza la correcta carga de la batería además de evitar posibles sobretensiones;
  • las baterías, donde almacenamos la electricidad producida
  • y el inversor, necesario para convertir la corriente continua producida por los paneles en alterna, para poder alimentar cargas que funcionen en alterna.

El dimensionado de todos los elementos que forman la instalación depende directamente del consumo energético existente, por eso hay que realizar un estudio detallado de cuales son las costumbres de consumo de la aplicación aislada a proyectar.